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Herbario Vivo

Herbario Vivo es una iniciativa que busca visibilizar las voces y memorias del mundo vegetal, abriendo caminos hacia éticas de cuidado y coexistencia multiespecie.

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Acuarelas y tintes naturales

Crear colores a partir de plantas y experimentar con pigmentos vegetales. Una propuesta pedagógica y sensorial para descubrir las posibilidades cromáticas de la flora espontánea y cultivada de nuestro entorno.

Muestras de pigmentos vegetales y acuarelas naturales

¿Qué se trabaja?

Esta propuesta didáctica introduce la alquimia botánica y la química elemental a través de la experimentación plástica. Nos enseña a reconocer las especies tintóreas locales (romero, nuez, ortiga, lombarda, saúco), a valorar los recursos del territorio y a comprender el comportamiento del pH y la fotosensibilidad en el color vegetal.

Técnicas y experimentos cromáticos

  1. 1. Acuarelas vegetales concentradas

    Seleccionamos la materia prima tintórea local o doméstica: lombarda, cáscara de nuez (nogalina), frutos de saúco, mora silvestre, piel de cebolla o restos de café/té. Si es necesario, trituramos el material y lo cocemos en una olla con abundante agua a fuego medio durante una hora para extraer el color.

    Hacemos pruebas con un pincel sobre papel grueso (tipo acuarela) para comprobar la intensidad. Dejamos evaporar el agua hasta obtener entre 100 y 200 ml de tinte concentrado. Colamos para retirar residuos y añadimos uno o dos clavos de olor para evitar mohos.

    Maceración en frío: Para trabajar de forma más sencilla y segura en el aula sin necesidad de usar fuentes de calor, se puede preparar la acuarela líquida cortando los restos vegetales en trozos lo más pequeños posibles. Luego, se colocan en un frasco, se cubren con una mezcla a partes iguales de agua y alcohol, y se dejan reposar o macerar por unas horas o de un día para otro para que la planta libere su pigmento de forma natural.
    Laboratorio de pH: Al pintar con acuarela de lombarda o frutos rojos, prueba a añadir gotas de jugo de limón (ácido) o bicarbonato disuelto en agua (alcalino) directamente sobre el trazo para observar cómo el pigmento cambia mágicamente de color.
  2. 2. Tinta invisible y reactiva (Revelado por pH)

    En un recipiente mezclamos 100 ml de agua caliente con una cucharadita de bicarbonato de sodio. Sobre papel de acuarela, realizamos un dibujo o mensaje "invisible" con esta mezcla usando un pincel y dejamos secar por completo.

    En otro recipiente preparamos un reactivo con 100 ml de alcohol y una cucharadita de cúrcuma o extracto concentrado. Al pasar suavemente una brocha con esta solución sobre el dibujo seco, la reacción alcalina con el bicarbonato transformará instantáneamente el trazo en un color rojo vibrante, revelando el dibujo oculto.

  3. Estampado vegetal por impacto
    Proceso de antotipia solar sobre papel
  4. 3. Hapazome (Estampado botánico por golpe)

    Sobre un papel o cartulina firme, organizamos una composición estética utilizando hojas frescas y flores pigmentadas recolectadas en el entorno (pétalos de amapola, malva, geranio, hojas de hiedra o silenes).

    Cubrimos la composición con una tela de fibra natural tensa (algodón o lino) y golpeamos suavemente con una piedra lisa o un pequeño martillo de madera. El impacto romperá los vacuolos de la planta, transfiriendo su jugosidad y forma de manera simultánea al papel y a la tela. Retiramos las partes botánicas trituradas una vez seco.

  5. 4. Antotipia (Fotografía solar vegetal)

    Preparamos un tinte fotosensible denso a base de lombarda, moras, remolacha o espinacas. Pintamos uniformemente un papel de acuarela de gramaje alto (mínimo 200 g) y aplicamos varias capas si buscamos intensidad.

    Colocamos el papel teñido sobre una superficie plana bajo luz solar directa. Encima organizamos composiciones con elementos opacos: siluetas de hojas de árboles, recortes de papel o hilos, y fijamos el conjunto con un cristal. Tras varias horas (o incluso un día) de exposición al sol, la zona no cubierta se decolorará por la luz, dejando "estampada" la sombra de las plantas fijadas.

  6. 5. Tizas de tierra y pigmento vegetal

    Mezclamos en un recipiente 1 taza de yeso de manualidades con 3/4 de taza de agua hasta lograr una pasta homogénea. Dividimos la mezcla en varios tarros y añadimos pigmentos concentrados: tierras de color locales, cúrcuma, canela, espirulina o posos de café seco.

    Removemos enérgicamente hasta alcanzar la tonalidad deseada y vertemos la mezcla en moldes de silicona. Una vez fraguado y completamente seco (24-48 horas), desmoldamos las tizas ecológicas para dibujar sobre papel o asfalto.

Adaptaciones según el contexto

Para el aula escolar

Ideal para vincular las áreas de Plástica y Ciencias Naturales. Se puede estructurar como un recorrido de recolección de botánica en el patio para luego extraer los colores en el laboratorio escolar.

Para talleres comunitarios

Permite abordar el aprovechamiento de residuos orgánicos domésticos (pieles de cebolla, posos de café) y la recuperación de saberes tradicionales sobre tintes textiles y etnobotánica local.